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Realidad virtual y experiencias inmersivas que revolucionan el marketing

El rol de la Realidad Virtual en términos de marketing viene determinada por una evidencia: estamos sometidos a infinidad de estímulos audiovisuales. Se calcula que cada día recibimos una media de 3.000 impactos publicitarios, lo que supone más de un millón al año. No son solamente anuncios que vemos en televisión, sino también aquellos que de algún modo “salen al encuentro” del consumidor: cartelería exterior, banners online, emailings

Con la intención de generar recuerdo de marca ante esta sobreexposición, cada vez más acciones de marketing se orientan a alcanzar un componente experiencial. El llamado marketing sensorial no es nuevo, y lleva tiempo utilizándose especialmente en puntos de venta. Por ejemplo, tiendas de ropa como Abercrombie juegan con la música, los puntos de luz o incluso los dependientes para crear ambientes que recuerdan a los de una discoteca. Las panaderías de toda la vida se han ayudado de ese aroma a pan recién hecho para atraer clientes y las tiendas de cosmética a menudo utilizan perfumes.

No obstante, algunas de las experiencias que están potenciando las nuevas tecnologías superan estas fronteras y permiten vivir situaciones realmente disruptivas e impactantes. Se trata de “experiencias inmersivas” en las que los consumidores perciben de primera mano qué propone u ofrece la marca, lo que provoca un efecto recuerdo que se extiende durante mucho más tiempo.

Realidad virtual: la delgada línea entre el videojuego y el marketing

A través de un dispositivo de realidad virtual y a menudo con sistemas de sonido envolvente, el usuario “se introduce” en una realidad nueva, como si se tratase del protagonista de un videojuego en primera persona. Esta tecnología se ha democratizado gracias a la evolución de los videojuegos y los Smartphones. Si bien en su día estaba reservada a las pioneras Oculus Rift, hoy hay más dispositivos como las ZEISS VR ONE o las VR de Sony, o incluso inventos más rudimentarios que permiten construir realidad virtual solo con un Smartphone y una caja de cartón.
De hecho, este año el Parque Warner de Madrid ha relanzado una de sus atracciones incorporando esta tecnología, convirtiéndose en la primera montaña rusa en España con realidad virtual. Los viajeros hacen el trayecto con un Smartphone que hace las veces de gafas, a través de las que se ve una realidad totalmente diferente, aportando una experiencia novedosa al usuario.
En el mundo de las instituciones públicas, la Dirección General de Tráfico ha protagonizado recientemente una acción exitosa de realidad virtual. Consiste en ponerte en la piel de un conductor que comete infracciones de tráfico e incluso experimentar un accidente. Esto traslada una experiencia dura e impactante que genera un recuerdo difícil de borrar.
Las posibilidades de la realidad virtual van más allá de captar la atención. Puede ser también una exitosa técnica de venta directa. Por ejemplo, en el sector inmobiliario, es una manera sencilla y rápida de enseñar inmuebles a los interesados en comprar, por ejemplo, una casa; ahorrando desplazamientos, tiempos y, lo más relevante, costes.
También en el sector del automóvil algunas firmas han empezado a utilizar estas técnicas, tanto online como offline, para mostrar los vehículos con todo lujo de detalles.

Otras experiencias inmersivas

No todas las experiencias inmersivas se basan en la realidad virtual. A modo inspirador, algunos ejemplos utilizan otros sentidos para generar una sensación envolvente. Un ejemplo es la genial campaña de lanzamiento de la última película de Cazafantasmas: una mañana cualquiera, en una parada de metro cualquiera, se oye sólo el sonido de un metro “fantasma”…
Vídeo:


Cuándo y cómo aplicar experiencias inmersivas

En ferias y eventos: Las ferias y eventos presenciales brindan la oportunidad de generar un córner dedicado a la realidad virtual. Creando un video 360º se puede mostrar un producto de forma interactiva y llamativa, mucho más que a través de flyers o cartelería.
Los vídeos 360º, aunque más caros que los tradicionales, también son ahora más económicos que hace unos años. Otra opción algo más costosa pero que permite abrir muchas más posibilidades son las animaciones por ordenador, como si de un videojuego se tratase.
Cuando la experiencia está asociada a tu producto: Por muy disruptiva que sea la realidad virtual, no es fácil que encaje con cualquier producto o servicio. No tiene sentido crear una experiencia cualquiera. Es necesario que tenga alguna relación con la marca, sus valores o los atributos del producto.
Cuando encaja con tu target: Quizás no a todo el mundo le guste o le apetezca ponerse unas gafas de realidad virtual. Si tu potencial cliente es conservador, tal vez no sea la técnica más adecuada o debas rebajar lo impactante de la experiencia.